Obertorturm

hace 4 semanas · Actualizado hace 4 semanas

Obertorturm

El Obertorturm se alza como un guardián de piedra entre dos mundos: la modernidad de la estación de tren y el encanto medieval del casco antiguo de Schaffhausen. Con 47 metros de altura y más de 750 años de historia, esta torre no es un museo al uso —es un monumento vivo que aún cumple su función original de marcar la puerta occidental de la ciudad. Su campana lleva dando la hora desde 1513, y en verano, si miras hacia arriba al atardecer, verás una colonia de vencejos reales dibujando círculos vertiginosos alrededor de sus muros.

La torre más antigua de Schaffhausen

Más de siete siglos vigilando la ciudad

El Obertorturm (Torre de la Puerta Superior) apareció documentado por primera vez en 1273 como "zem obern tor". No fue concebida como una simple torre defensiva: originalmente servía como residencia fortificada de la familia noble Fridbolt y controlaba el paso de mercancías vitales para el comercio renano.

En aquella época, las cataratas del Rin obligaban a los barcos a descargar sus mercancías y transportarlas por tierra. Todo ese tráfico comercial pasaba necesariamente bajo este arco. La ciudad comprendió su valor estratégico y adquirió la torre en 1461.

La transformación de 1513

La ampliación de 1513 marca el aspecto actual del Obertorturm. La ciudad elevó la estructura hasta su altura definitiva de 47 metros, añadiendo la planta del reloj y los eriales. Si observas con atención, podrás distinguir las dos fases constructivas: la piedra caliza rugosa de la base original contrasta con la mampostería más refinada y las esquinas de diferente tonalidad de la ampliación renacentista.

Ese mismo año se instaló la campana que todavía funciona. Quinientos años después, sigue marcando las horas para los habitantes de Schaffhausen.

Información práctica para tu visita

Horarios y acceso

El Obertorturm no es un museo visitable por dentro. Es un monumento histórico integrado en la vía pública, lo que significa que puedes admirarlo desde el exterior las 24 horas del día. El paso bajo su arco es completamente gratuito y forma parte del recorrido natural desde la estación de tren hacia el casco antiguo.

Accesibilidad: El paso es llano y pavimentado, accesible para sillas de ruedas, aunque debes tener en cuenta que el resto del casco antiguo tiene adoquines históricos.

Cómo llegar desde la estación

Desde el Bahnhof Schaffhausen (estación central):

  • A pie: 3-5 minutos caminando por la Bahnhofstrasse en dirección al casco antiguo. La torre es visible casi inmediatamente como una referencia visual.
  • Parking cercano: Parkhaus Bahnhof o Parkhaus Herrenacker, ambos a menos de 5 minutos andando.

Nuestra recomendación es entrar desde el lado moderno (Bahnhofstrasse) hacia la zona peatonal para experimentar esa sensación de cruzar literalmente desde el siglo XXI al medievo en pocos pasos.

El superviviente de las murallas

El Obertorturm ostenta un récord que poca gente conoce: es la estructura conservada más antigua de las fortificaciones de Schaffhausen, incluso más antigua en origen que el célebre Munot (la fortaleza circular que domina la ciudad desde la colina). Mientras otras torres y murallas desaparecieron con las modernizaciones del siglo XIX, el Obertorturm sobrevivió por su ubicación privilegiada y su función como símbolo de entrada a la ciudad.

La Hochwacht: el vigilante en las alturas

Hasta 1922, la torre funcionó como puesto de vigilancia de incendios (Hochwacht). Un vigilante vivía en la parte superior y tenía la responsabilidad de tocar la campana cuando detectaba fuego o ataques enemigos. El último guarda abandonó su puesto en 1929, años después de que el cargo se aboliera oficialmente.

Imagina las vistas desde esos 47 metros en una época sin edificios altos: el vigilante controlaba toda la ciudad y los caminos de acceso. Hoy, lamentablemente, esas vistas permanecen vedadas al público.

Los vencejos reales: inquilinos alados

Una de las curiosidades más fascinantes del Obertorturm no está tallada en piedra, sino que vuela a más de 100 km/h alrededor de sus muros. La torre alberga una importante colonia de Alpensegler (vencejos reales), pájaros migratorios de vientre blanco —a diferencia de los vencejos comunes, completamente oscuros— que regresan cada primavera desde África.

Durante las restauraciones de la fachada, se tomaron medidas específicas para proteger sus nidos. Si visitas Schaffhausen entre abril y septiembre, dedica unos minutos al atardecer a observar sus acrobacias aéreas. El contraste entre la solidez milenaria de la piedra y la velocidad frenética de estas aves es un espectáculo en sí mismo.

Errores que debes evitar

No confundas las torres

Schaffhausen tiene varias estructuras medievales destacadas y es fácil mezclarlas:

  • Obertorturm: La torre cuadrada de 47 metros en la entrada desde la estación (esta).
  • Schwabentor: La otra puerta de la ciudad, famosa por su inscripción "Lappi tue d'Augen uf" (¡Abre los ojos, tonto!).
  • Munot: La fortaleza circular renacentista en la colina, visible desde toda la ciudad.

Muchos turistas buscan la inscripción del "Lappi" en el Obertorturm. No la encontrarás aquí: está en el Schwabentor, al otro extremo del casco antiguo.

No esperes poder subir

A diferencia del Munot, que sí es visitable y ofrece vistas panorámicas, el interior del Obertorturm permanece cerrado al público. Durante el siglo XX albergó una estación transformadora de electricidad (instalada en 1934) y actualmente no tiene uso turístico. Si quieres subir a una torre en Schaffhausen, tu objetivo es el Munot.

Cuándo y cómo fotografiarla

Mejores momentos del día

Hora dorada (atardecer): La piedra caliza se torna cálida y dorada con la luz del final de la tarde. Además, en verano verás la mayor actividad de los vencejos reales. Llega entre las 18:00 y las 19:30 en los meses de julio y agosto.

Primera hora de la mañana: Para capturar el arco sin gente. Antes de las 9:00, la Vordergasse (la calle peatonal tras la torre) está prácticamente vacía.

Ángulos recomendados

  • Desde la Bahnhofstrasse: Capta la función de "puerta de entrada" al casco antiguo con la torre enmarcando la calle medieval tras ella.
  • Desde la Vordergasse: Incluye las casas gremiales renacentistas con sus ventanales salientes (oriel windows) de colores en el encuadre junto a la torre.
  • Detalles con teleobjetivo: Las gárgolas y las ventanas góticas de la planta superior (añadidas en 1513) merecen primeros planos.

Mejor época para visitar

Verano (abril-septiembre): Para ver la colonia de vencejos reales en plena actividad. Los días son largos y el clima permite disfrutar del paseo por el casco antiguo sin prisas.

Diciembre: Si viajas en Navidad, la Vordergasse y la plaza del Obertorturm se iluminan con decoración navideña. La combinación de arquitectura medieval y luces cálidas crea una atmósfera de postal alpina.

Qué ver en los alrededores

Vordergasse (0 metros)

Cruza el arco del Obertorturm y entras directamente en la Vordergasse, la arteria comercial del casco antiguo. Esta calle conserva decenas de edificios con oriel windows renacentistas, algunos decorados con frescos del siglo XVI. Es el mejor ejemplo de arquitectura civil histórica de Schaffhausen.

Fronwagplatz (50 metros)

A menos de un minuto caminando encuentras esta plaza histórica con varias fuentes monumentales, entre ellas el Landsknechtbrunnen (Fuente del Lansquenete), que representa a un soldado mercenario del siglo XVI.

Munot (600 metros)

La ruta lógica: entras por el Obertorturm, cruzas el casco antiguo admirando las fachadas pintadas, y subes al Munot para cerrar el círculo con vistas panorámicas de la ciudad y el Rin. El recorrido completo te lleva entre 45 minutos y una hora sin prisas.

Schwabentor (350 metros)

La otra puerta histórica de la ciudad, en el extremo este del casco antiguo. Aquí sí encontrarás la famosa inscripción "Lappi tue d'Augen uf", un mensaje que los habitantes dirigían a los forasteros distraídos.

Una puerta que sigue cumpliendo su función

El Obertorturm no necesita carteles ni audioguías para transmitir su propósito: llevas más de siete siglos siendo el umbral entre lo cotidiano y lo histórico de Schaffhausen. Cada día, cientos de personas cruzan bajo su arco —la mayoría sin saber que están repitiendo el gesto de mercaderes medievales, vigilantes nocturnos y generaciones de schaffhausenses— mientras la campana de 1513 sigue marcando las horas con la misma puntualidad de siempre.

Si llegas a Schaffhausen en tren, no busques esta torre: ella te encontrará. Y cuando cruces su arco de piedra hacia las calles adoquinadas del casco antiguo, estarás haciendo algo más que entrar en una zona peatonal. Estarás usando una puerta que nunca ha dejado de abrirse.

Fotografía principal de Andreas Praefcke, CC BY 3.0, via Wikimedia Commons

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