Iglesia de San Juan

hace 1 mes · Actualizado hace 1 mes

Iglesia de San Juan

Con 34 metros de ancho, la Iglesia de San Juan (Kirche St. Johann) presume de tener una de las naves más amplias de toda Suiza, superada apenas por las catedrales de Berna y Basilea. Pero lo que hace realmente especial a este templo reformado del siglo XIV no son solo sus dimensiones: es ese contraste inesperado entre sus muros góticos y el techo barroco de estuco que parece flotar sobre las columnas, esa acústica que atrae a directores de orquesta de todo el mundo, y ese fresco medieval que guarda la representación visual más antigua conocida de Schaffhausen. Ubicada a apenas 350 metros de la estación central, en pleno corazón peatonal de la ciudad, esta iglesia funciona como algo más que un monumento religioso: es un oasis de silencio donde el órgano romántico de 1879 sigue resonando cada sábado por la mañana.

Un templo milenario que sobrevivió a la Reforma

La historia de la Iglesia de San Juan comienza alrededor del año 1000, cuando se levantó una pequeña capilla de piedra en este mismo lugar. La nave gótica actual, con sus impresionantes proporciones, data de los siglos XIV y XV. Pero 1529 marcó un punto de inflexión dramático: la llegada de la Reforma protestante a Schaffhausen.

Un día después de que la ciudad adoptara oficialmente el protestantismo, una turba destruyó altares, esculturas e imágenes católicas. El órgano original, que colgaba de la pared norte en forma de "nido de golondrina", fue derribado por considerarse una "lira papal". Durante los siguientes 350 años, la música de órgano estuvo prohibida en este templo.

El techo barroco que desafía la lógica

En 1733, dos siglos después de la Reforma, el artista Johann Jakob Schärer transformó el interior con un espectacular techo de estuco barroco. Esta intervención crea una tensión visual fascinante: paredes góticas austeras coronadas por una bóveda blanca decorada con molduras que parece contradecir toda la severidad protestante del edificio. Es precisamente esta contradicción la que otorga a St. Johann su carácter único.

Si te paras en el centro de la nave y observas con atención, notarás algo curioso: la planta es irregular. Ninguna pared tiene exactamente la misma longitud que su opuesta. Esto no fue un error de construcción sino una adaptación necesaria al entramado medieval de calles estrechas que rodeaba la iglesia.

Lo que no te puedes perder dentro

El fresco que documenta la ciudad medieval

Pegado a la pared oeste, cerca del órgano, sobrevive un tesoro artístico que los iconoclastas de 1529 pasaron por alto: el fresco "Kreuztragung" (Cristo con la cruz), pintado alrededor de 1500. No es solo una obra religiosa notable. En el fondo de la composición aparece una vista parcial de Schaffhausen tal como era hace más de 500 años: la representación visual más antigua que se conserva de la ciudad. Fíjate en los detalles arquitectónicos y las murallas que entonces protegían el núcleo urbano.

El órgano romántico Kuhn

El imponente órgano de 1879, construido por la prestigiosa casa Kuhn, merece toda tu atención. Con 66 registros, este instrumento romántico sobrevivió milagrosamente a las modas del siglo XX que llevaron a muchas iglesias a "modernizar" (léase: destruir) sus órganos históricos.

Los sábados de mayo a septiembre, a las 10:00 de la mañana, puedes escucharlo en vivo durante el "Marktrast" (descanso del mercado): 15 minutos de música y reflexión absolutamente gratuitos. Es el momento perfecto para experimentar por qué St. Johann recibe el título oficial de "Konzertkirche" (Iglesia de conciertos). La acústica de esta nave amplísima atrae a músicos internacionales, especialmente para festivales dedicados a Bach.

Vitrales modernos y luz cambiante

Aunque la Reforma eliminó las vidrieras medievales originales, los vitrales modernos que hoy filtran la luz crean una atmósfera serena y contemplativa. A diferencia de las vidrieras góticas densamente coloreadas, estos permiten que la luz natural inunde el espacio, acentuando la sensación de amplitud horizontal que caracteriza al edificio.

Información práctica para tu visita

Horarios y acceso

La Iglesia de San Juan funciona bajo el concepto de "Offene Citykirche" (iglesia urbana abierta): está abierta todos los días de 07:00 a 22:00 horas. Este horario extendido es inusual y permite visitarla incluso después de cenar, cuando la mayoría de atracciones turísticas ya han cerrado. La entrada es completamente gratuita.

La iglesia es accesible para sillas de ruedas a través de las entradas del lado norte. No hay baños públicos ni tienda dentro del edificio, pero la zona peatonal circundante ofrece ambos servicios en abundancia.

Cómo llegar desde la estación

Desde la estación de tren de Schaffhausen (Bahnhof), llegarás en apenas 4-5 minutos a pie. Sal de la estación y baja por la Bahnhofstrasse hasta la Vordergasse. Gira hacia la Kirchgasse y enseguida verás la plaza de la iglesia (Kirchhofplatz 7). Está en pleno centro peatonal, así que no necesitas transporte público.

Si vienes en coche, el parking Herrenacker está a solo dos minutos caminando.

Errores que debes evitar

No confundas St. Johann con el Münster

Este es el error número uno de los turistas en Schaffhausen. La ciudad tiene dos grandes iglesias históricas muy cerca una de otra: la Iglesia de San Juan (St. Johann) está en la zona comercial de la Vordergasse; el Münster (catedral) forma parte del complejo del monasterio de Allerheiligen. Son edificios completamente distintos con historias diferentes. El Münster tiene el famoso claustro y el jardín de hierbas medievales; St. Johann tiene el techo barroco y la nave anchísima.

La torre no se puede subir

Aunque la torre de 68 metros domina el perfil de Schaffhausen y se ve desde prácticamente toda la ciudad, no está abierta al público. Muchos visitantes pierden tiempo buscando la entrada a la torre. Si quieres vistas panorámicas, ve a la fortaleza Munot, que sí permite subir a sus murallas y ofrece las mejores vistas de la ciudad y el Rin.

No asumas que está cerrada de noche

A diferencia de la mayoría de iglesias europeas que cierran a las 17:00 o 18:00, St. Johann permanece abierta hasta las 22:00. Puedes visitarla iluminada por dentro después de cenar, cuando la atmósfera es especialmente contemplativa.

Cuándo visitarla para sacarle el máximo partido

La mejor experiencia es el sábado por la mañana entre mayo y septiembre, cuando a las 10:00 comienza el "Marktrast": 15 minutos de música de órgano en vivo y un breve momento de reflexión. Es gratuito y te permite escuchar el órgano Kuhn tal como estaba previsto que sonara.

Los "First Friday" (primer viernes de cada mes) suelen traer programas culturales especiales por la tarde-noche. En mayo, atentos a los festivales de Bach, que aprovechan la acústica excepcional del edificio y atraen a intérpretes de prestigio internacional.

Si buscas soledad para contemplar el espacio sin interrupciones, visítala al atardecer o de noche, aprovechando el horario extendido. La iglesia puede estar ocupada por ensayos de orquesta o coros durante el día, lo que limita la visita silenciosa (aunque para los amantes de la música esto es una ventaja inesperada).

Perfecta para combinar con el resto del casco antiguo

La ubicación de la Iglesia de San Juan es estratégica. A 150 metros está el Haus zum Ritter, la casa renacentista con la fachada pintada más famosa de Suiza. A 100 metros, la Fronwagplatz, corazón social de la ciudad. A 250 metros, el Münster zu Allerheiligen con su claustro románico.

La propia Kirchhofplatz y la Vordergasse están repletas de cafés, restaurantes y tiendas. Muchos viajeros usan St. Johann como punto de pausa después de subir y bajar del Munot: es el lugar perfecto para sentarse 15 minutos, refrescarse y recuperar el aliento antes de seguir explorando.

Consejos para fotógrafos

Se permite fotografiar el interior sin flash (excepto durante conciertos). Los vitrales modernos y el techo de estuco son los protagonistas obvios, pero requieren buen manejo del rango dinámico porque la luz natural puede ser intensa. Si tienes un objetivo gran angular, podrás capturar la amplitud completa de la nave desde el fondo.

Fotografiar la torre desde el exterior es complicado: la estrecha Kirchgasse no permite el ángulo necesario para capturarla completa sin distorsión extrema. Los mejores ángulos exteriores se obtienen desde la plaza Herrenacker o, mejor aún, desde las murallas del Munot con un teleobjetivo, donde puedes encuadrar la torre en el contexto del casco antiguo.

Un respiro inesperado en medio del bullicio comercial

Lo que más valoran quienes visitan la Iglesia de San Juan es esa capacidad de ofrecer paz absoluta a apenas metros de las tiendas y terrazas de la Vordergasse. Es, literalmente, un oasis de silencio donde puedes sentarte en los bancos de madera, levantar la vista hacia ese techo barroco que flota sobre las columnas góticas, y simplemente respirar.

No necesitas ser creyente para apreciar la atmósfera. Tampoco necesitas más de 15-20 minutos si vas por tu cuenta. Pero si coincides con un ensayo de orquesta o puedes asistir a uno de los conciertos regulares, descubrirás por qué esta nave anchísima tiene fama de poseer una de las mejores acústicas de Suiza. Y cuando salgas de nuevo a las calles empedradas de Schaffhausen, esa torre de 68 metros te acompañará en el horizonte, recordándote que hay espacios donde el tiempo se detiene aunque no puedas subir a contemplarlo todo desde arriba.

Fotografía principal de Hauserphoton, CC BY-SA 4.0, Link

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