Haus zum Ritter
hace 4 semanas · Actualizado hace 4 semanas

En una estrecha calle peatonal del casco antiguo de Schaffhausen se alza uno de los edificios más fotografiados de Suiza. El Haus zum Ritter (Casa del Caballero) no es un museo, ni un palacio, ni siquiera un monumento de acceso restringido. Es, sencillamente, una fachada pintada que dejará tu cuello dolorido de tanto mirar hacia arriba. Entre 1568 y 1570, el artista local Tobias Stimmer transformó cuatro pisos de paredes en un lienzo monumental que narra desde las virtudes cívicas hasta episodios de la Odisea de Homero. Lo que ves hoy, sin embargo, esconde una historia de salvamento casi quirúrgico: los frescos actuales son una recreación de 1939, mientras que los originales del siglo XVI descansan a salvo en un museo cercano.
Secciones de este artículo
Qué hace especial a esta fachada pintada
Una obra maestra del Renacimiento suizo
Los expertos no exageran cuando definen el Haus zum Ritter de Schaffhausen como "uno de los ejemplos más importantes de pintura de fachada renacentista al norte de los Alpes". A diferencia de otras decoraciones meramente ornamentales de la época, Stimmer concibió esta fachada como un tratado visual complejo. En los cuatro niveles pintados conviven alegorías de virtudes cívicas, escenas de la mitología clásica y referencias a la gloria del estado y la iglesia.
La complejidad iconográfica es abrumadora. En la parte superior encontrarás a Circe transformando a los compañeros de Odiseo en cerdos, una escena de la Odisea poco común en el arte público suizo del siglo XVI. Los niveles intermedios presentan figuras alegóricas y arquitecturas fingidas con tal maestría que parecen salir de la pared.
El drama de la conservación
Aquí viene el detalle que la mayoría de turistas desconoce: los frescos que ves en la calle NO son los originales. En 1935, tras siglos de lluvia, viento y contaminación, las pinturas de Stimmer estaban tan deterioradas que se tomó una decisión radical. Los paneles originales fueron arrancados de la fachada mediante una técnica delicada de transferencia y trasladados al Museum zu Allerheiligen, donde hoy se conservan en condiciones controladas.
Entre 1938 y 1939, el artista Carl Roesch repintó la fachada in situ, siguiendo fielmente la obra de Stimmer. El resultado es extraordinario: una recreación tan venerada como el original, que permite a la ciudad mantener la imagen histórica de su casco antiguo sin arriesgar las pinturas del siglo XVI.
Historia del edificio: dos casas bajo un mismo techo
El Haus zum Ritter que conocemos hoy es, en realidad, la fusión de dos viviendas medievales construidas en 1492. Si observas con atención las ventanas, notarás distribuciones irregulares y tamaños dispares que delatan este origen dual. Una de las casas originales pudo llamarse "Zum Widder" (algo relacionado con un carnero), pero cuando el caballero Hans von Waldkirch adquirió ambas propiedades en 1566, las unificó y añadió dos pisos superiores.
Fue von Waldkirch quien encargó a Tobias Stimmer la decoración pictórica entre 1568 y 1570, buscando demostrar su estatus social y su erudición clásica. De ahí proviene el nombre "Zum Ritter" (Del Caballero), que ha sobrevivido más de 450 años.
El error de 1918 y el salvamento de 1935
La fachada sufrió una primera restauración entre 1918 y 1919 que, con la mejor intención, intentó "mejorar" los colores deteriorados. Lamentablemente, esta intervención aceleró el daño. Fue la decisión de 1935 —arrancar los originales para preservarlos— la que salvó la obra de Stimmer de desaparecer para siempre.
Información práctica para tu visita
Cómo llegar desde la estación
El Haus zum Ritter está en pleno corazón del casco antiguo, a solo 5 minutos a pie desde la estación de tren (Bahnhof Schaffhausen). Sal de la estación hacia el centro histórico y baja por la Bahnhofstrasse hasta la Vordergasse. Es un paseo llano y directo de apenas 350 metros. No necesitas transporte público.
Si llegas en coche, el Parkhaus Herrenacker está a 3 minutos caminando.
Horarios y acceso
- Fachada exterior: Visible 24 horas al día (vía pública gratuita)
- Planta baja (comercio): Generalmente lunes a sábado, 09:00-18:00. Actualmente funciona como farmacia, pero los horarios pueden variar
- Plantas superiores: Propiedades privadas u oficinas, no visitables
- Frescos originales: Museum zu Allerheiligen (martes a domingo, 11:00-17:00). Entrada aprox. 12 CHF
Duración recomendada: 10-15 minutos para observar la fachada con calma. Si visitas también el museo para ver los originales, suma al menos 45 minutos más.
Accesibilidad
La Vordergasse es una calle peatonal y pavimentada, accesible para sillas de ruedas. Sin embargo, el ángulo de visión requiere inclinar mucho la cabeza hacia atrás. Personas con movilidad cervical reducida pueden tener dificultades para apreciar los pisos superiores.
Cómo apreciar los frescos sin perderte nada
El problema del cuello dolorido
La queja más frecuente entre visitantes: dolor cervical. La Vordergasse es relativamente estrecha y la fachada tiene cuatro pisos decorados. Nuestra recomendación: lleva unos prismáticos pequeños o usa el zoom de tu cámara para explorar los detalles de los niveles superiores sin forzar el cuello. Alternativamente, busca un banco o escalón donde sentarte y observar con más comodidad.
Qué buscar en cada nivel
- Nivel superior: Aquí están las escenas de la Odisea. Busca a Circe con su vara mágica rodeada de cerdos (los marineros transformados). Es la escena mitológica más elaborada.
- Niveles intermedios: Figuras alegóricas y arquitecturas pintadas con trampantojo (efectos de 3D). Fíjate en las columnas y balcones fingidos que parecen sobresalir de la pared.
- Planta baja: Decoración más sobria, adaptada al uso comercial del espacio.
No cometas este error
El 90% de los turistas hace la foto general y se va, perdiéndose completamente las escenas mitológicas de arriba. Dedica al menos 10 minutos a recorrer los detalles con la mirada. Es un "libro abierto" que merece lectura pausada.
El debate: ¿original o copia?
Cuando descubras que la fachada actual es una recreación de 1939, quizá sientas cierta decepción. Es comprensible. Pero míralo así: estás viendo exactamente lo que un ciudadano de Schaffhausen del siglo XVI veía al pasar por esta calle. La obra de Carl Roesch preservó la experiencia urbana original, algo que se habría perdido si los frescos de Stimmer hubieran permanecido expuestos a la intemperie.
Si quieres ver las pinturas auténticas del siglo XVI, el Museum zu Allerheiligen está a solo 250 metros. Allí podrás comparar los paneles originales arrancados en 1935 con la recreación que acabas de fotografiar. La yuxtaposición de ambas obras es, en sí misma, una lección fascinante sobre conservación del patrimonio.
Mejor momento para visitar
Luz ideal
A media mañana (10:00-11:00) o media tarde (15:00-16:00), dependiendo de la estación del año. La Vordergasse es estrecha y la luz directa es limitada, así que evita el mediodía de verano cuando el contraste de sombras puede arruinar tus fotos.
Días y multitudes
Los sábados a mediodía la calle se llena de compradores locales, lo que añade ambiente pero dificulta conseguir una foto sin gente. Si buscas tranquilidad, ven entre semana por la mañana temprano (antes de las 9:00). Eso sí, puede haber furgonetas de reparto en la calle.
Qué ver en los alrededores inmediatos
Munot (10-15 min a pie)
La fortaleza circular renacentista que domina Schaffhausen. Desde sus murallas tendrás vistas panorámicas del Rin y el casco antiguo. Es una subida empinada pero vale la pena.
Museum zu Allerheiligen (250 metros)
Imprescindible si quieres ver los frescos originales de Tobias Stimmer. El museo también alberga colecciones arqueológicas y de arte regional. Combina perfectamente con la visita al Haus zum Ritter para entender la historia completa.
Fronwagplatz (100 metros)
La plaza histórica central de Schaffhausen, rodeada de terrazas y edificios con fachadas pintadas (aunque ninguna tan espectacular como la del Haus zum Ritter). Buen lugar para tomar algo después de la caminata.
Cataratas del Rin - Rheinfall (10 min en tren/bus)
Las cataratas más caudalosas de Europa están a las afueras de Schaffhausen. Si dispones de medio día, combina el casco antiguo con esta maravilla natural. En verano, el contraste entre la ciudad renacentista y la fuerza del agua es impresionante.
Consejos para fotógrafos
Equipo recomendado
- Gran angular (16-35mm): Para capturar la fachada completa pese a la estrechez de la calle
- Teleobjetivo (70-200mm): Indispensable para los detalles de los frescos en los pisos superiores
- Trípode ligero: Útil si planeas hacer panorámicas o fotos HDR
El reto técnico
Conseguir una foto frontal sin distorsión de perspectiva es casi imposible debido a la estrechez de la Vordergasse. Los ángulos diagonales suelen funcionar mejor, mostrando la profundidad de la calle y dando contexto urbano a la fachada. Juega con la inclusión de otros edificios históricos para enmarcar el Haus zum Ritter.
Restricciones: Ninguna. Es vía pública, puedes fotografiar libremente.
Donde las piedras cuentan historias
El Haus zum Ritter en Schaffhausen es mucho más que una fachada bonita. Es un caso excepcional de conservación patrimonial donde la "copia" coexiste con el "original" sin que ninguna pierda valor. Es un paseo por la historia del arte del Renacimiento suizo, un ejercicio de mirar hacia arriba hasta que te duela el cuello y, sobre todo, un recordatorio de que algunas ciudades prefieren salvar su patrimonio antes que exhibirlo a costa de su destrucción.
Antes de irte de Schaffhausen, date una vuelta por el Museum zu Allerheiligen. Ver los paneles originales de Stimmer te ayudará a apreciar la maestría de Carl Roesch al recrearlos 370 años después. Y si quieres profundizar en la riqueza artística de Suiza, nuestra guía de museos imprescindibles en el país te llevará por otros tesoros menos conocidos pero igualmente fascinantes.
Fotografía principal de H. Zell - Eigenes Werk, CC BY-SA 3.0, Link
