Pont de la Poya

hace 6 días · Actualizado hace 6 días

Pont de la Poya

Cuando el Pont de la Poya se inauguró en octubre de 2014, no solo resolvió el colapso de tráfico que asfixiaba el centro medieval de Friburgo: le devolvió el alma a una ciudad que llevaba décadas viendo pasar miles de coches diarios frente a su catedral gótica. Este puente atirantado de 851 metros y cables blancos que parecen flotar sobre el valle del Sarine es hoy uno de los miradores más espectaculares de Suiza, aunque muchos turistas ni siquiera saben que existe.

Por qué este puente merece tu visita (y no es el que crees)

Aquí está la confusión que atrapa a medio Google: cuando buscas "puente colgante Friburgo", muchas fuentes antiguas hablan del Puente de Zaehringen, que fue el puente colgante más largo del mundo en 1834. El problema es que ese puente desapareció hace un siglo. El actual Zaehringen es de hormigón macizo.

El Pont de la Poya, aunque técnicamente es un puente atirantado y no colgante, es lo más parecido que encontrarás hoy a esa tradición de "grandes puentes suspendidos" que convirtió a Friburgo en la "Ciudad de los Puentes". Sus 196 metros de vano central sin apoyos intermedios son récord nacional en su categoría, y desde la pasarela peatonal obtienes una perspectiva completamente distinta del casco antiguo: la Catedral de San Nicolás emerge entre los tejados a lo lejos, 70 metros por debajo el río Sarine dibuja curvas imposibles, y entiendes por qué esta ciudad creció en este anfiteatro natural de piedra.

Información práctica: todo lo que necesitas saber

Horarios y precios

El puente está abierto 24 horas, los 365 días del año, y el acceso es completamente gratuito. Pero aquí va el primer consejo de alguien que ha estado: no lo cruces en coche. Las barreras de seguridad son tan altas que no verás absolutamente nada. La experiencia está diseñada para peatones y ciclistas.

Cómo llegar desde la Puerta de Morat

Desde la Porte de Morat (Puerta de Morat), una de las antiguas puertas medievales de la ciudad, camina hacia el norte siguiendo la Route de Morat durante unos 10-15 minutos. Entrarás al Parc du Palatinat, un espacio verde tranquilo que prácticamente nadie menciona en las guías. El puente comienza justo al final del parque, literalmente sobre la boca de un túnel subterráneo con una rotonda única en la región.

Si vienes desde la estación SBB de Friburgo, toma el autobús TPF Línea 1 (dirección Portes-de-Fribourg/Poya) hasta la parada "Poya" o "St-Léonard". El trayecto dura unos 12 minutos.

Para fotógrafos con equipo o familias con carritos: hay un parking P+R Poya (Parking St-Léonard) justo al lado del acceso oeste del puente. Es el parking disuasorio más grande de la zona y funciona con tarifa estándar de la ciudad.

Accesibilidad total

El carril peatonal tiene 3,5 metros de ancho, está completamente separado del tráfico vehicular por una barrera sólida, y el terreno es plano y asfaltado de principio a fin. Personas en silla de ruedas, con carritos de bebé o con movilidad reducida pueden cruzarlo sin ningún problema.

Lo que hace especial al Pont de la Poya

El puente que cambió la ciudad

La historia de este puente es la de una ciudad que decidió priorizar su patrimonio sobre la comodidad del automóvil. Durante décadas, el Puente de Zaehringen soportó todo el tráfico de la autopista A12 que cruza Friburgo. Imagina 20.000 vehículos diarios pasando a metros de la fachada de una catedral del siglo XIII. La polución estaba literalmente carcomiendo la piedra gótica.

El Pont de la Poya desvió ese flujo. El día de su inauguración, el Puente de Zaehringen se cerró al tráfico rodado para siempre. Hoy puedes cruzarlo a pie en completo silencio y entender lo que Friburgo recuperó.

Ingeniería que parece arte

Los 110 metros de altura de los pilones y los cables blancos dispuestos en abanico crean ese efecto visual de "arpa gigante" que cambia según la luz. Al amanecer, cuando la niebla llena el valle del Sarine, los cables parecen flotar en el vacío. Al atardecer, el sol poniente los convierte en hilos dorados que enmarcan la ciudad.

Y aquí va un detalle que casi nadie nota hasta que es demasiado tarde para aprovecharlo: las vallas de seguridad son muy altas (2,5 metros) para prevenir caídas, y están hechas de malla metálica tupida que arruina las fotos. Pero los arquitectos instalaron "ventanas" de cristal transparente a lo largo de todo el recorrido, a la altura de los ojos, específicamente para que puedas fotografiar sin obstáculos. Busca estos rectángulos acristalados cada ciertos metros. Los turistas que no los encuentran acaban haciendo fotos a través de la malla con resultados decepcionantes.

Cuándo visitarlo (y cuándo evitarlo)

El mejor momento del día

Atardecer en otoño, sin discusión. Entre las 17:00 y las 18:30 de octubre a noviembre, el sol ilumina la Catedral y el casco antiguo desde el oeste mientras los árboles del valle de Gotteron explotan en naranjas y ocres. La temperatura en el puente es más fresca que en la ciudad (recuerda: estás a 70 metros de altura en un valle abierto), así que lleva una chaqueta aunque abajo haga buen día.

Si eres fotógrafo nocturno, vuelve después de las 21:00. El sistema de iluminación LED resalta los cables contra el cielo negro, y las estelas de los coches en larga exposición crean líneas de luz espectaculares.

La trampa del viento

El valle del Sarine actúa como un túnel de viento. En días aparentemente tranquilos en el centro de Friburgo, el puente puede tener ráfagas que te obligan a agarrarte bien. Si viajas con niños pequeños o personas mayores, comprueba el pronóstico de viento antes de subir. No es peligroso (las barreras son altísimas), pero puede ser incómodo.

El secreto bajo el puente: Passerelle des Neigles

Si quieres una experiencia de "puente colgante" real —de esos que se mueven bajo tus pies— baja al nivel del río. La Passerelle des Neigles, construida en 1998, es una pasarela de metal estrecha y flexible de 107 metros que conecta la zona de Neigles con el Bourg. Es el tipo de puente tibetano que buscas en YouTube, pero está literalmente debajo del Pont de la Poya y casi nadie lo menciona en las guías principales.

Puedes hacer una ruta circular perfecta: cruza el Pont de la Poya a pie, baja por el otro lado hacia el río siguiendo las escaleras que hay cerca del acceso este, cruza de vuelta por la Passerelle des Neigles (o por el Puente de Zaehringen si prefieres algo más estable), y sube de nuevo al centro. Son unas dos horas caminando con calma, parando a hacer fotos.

Para fotógrafos: los tres encuadres que no puedes perderte

  • Spot 1 (Desde el puente): Usa las ventanas de cristal. Necesitas un teleobjetivo medio (70-200mm) para comprimir la perspectiva de la Catedral con el valle. Funciona mejor en vertical, capturando la verticalidad de la ciudad escalonada.
  • Spot 2 (Vista lateral completa): Desde el Chemin du Palatinat o el borde del parque, puedes capturar el puente entero de perfil mostrando su longitud, los cables y cómo literalmente vuela sobre el vacío. Gran angular obligatorio (16-35mm).
  • Spot 3 (Contrapicado dramático): Baja hasta la orilla del río (acceso por Neigles). Desde abajo, los pilones de 110 metros hacia el cielo con los cables convergiendo crean una composición geométrica brutal. Mejor a mediodía cuando el sol está alto y no hay sombras duras en la estructura.

Errores comunes que cometen los turistas

  1. Error #1: Ir directamente al Puente de Zaehringen esperando ver un puente colgante histórico. El Zaehringen actual es bonito y tiene vistas preciosas, pero es de piedra y hormigón. Si buscas la experiencia de "puente suspendido moderno", el Poya es tu destino.
  2. Error #2: Intentar cruzarlo en coche para "verlo mejor". Ya lo dijimos, pero lo repetimos porque es frustrante ver a turistas que se quejan en Google Reviews de que "no vieron nada": las barreras de seguridad del carril vehicular son opacas. Debes cruzarlo a pie.
  3. Error #3: Llegar sin haber bajado antes al casco antiguo. El Pont de la Poya cobra sentido cuando ya has caminado por las calles medievales de Friburgo y has visto la Catedral desde abajo. La perspectiva desde el puente funciona como "cierre" de tu visita a la ciudad, no como apertura.

Qué hay cerca (para completar la ruta)

  • Parc du Palatinat (0 metros): Justo en el acceso oeste del puente. Espacio verde con bancos, ideal para picnic con vistas sobre la estructura. Los locales vienen aquí los domingos con la familia.
  • Porte de Morat (600 metros): Una de las tres puertas medievales que quedan en pie de la antigua fortificación. Vale la pena el paseo desde el puente.
  • Catedral de San Nicolás (1,2 km): La ves desde el puente, pero caminar hasta ella te permite cerrar el círculo visual. La torre es visitable y ofrece la perspectiva contraria: ves el Pont de la Poya desde arriba.
  • Funicular de Friburgo (1,5 km): Curiosidad técnica que no puedes perderte si te gustan las rarezas suizas: funciona con aguas residuales recicladas. Es el único funicular del mundo con ese sistema.

Consejos finales para aprovechar tu visita

Dedica 45 minutos mínimo si solo quieres cruzarlo con calma y hacer fotos. Si añades la bajada al río y la Passerelle des Neigles, cuenta dos horas. Si eres fotógrafo y quieres el atardecer más la hora azul, reserva tres horas.

El ruido es inevitable: esta es una arteria principal de tráfico con coches pasando a alta velocidad constantemente. Si buscas una experiencia contemplativa en silencio, madruga. Antes de las 8:00 de la mañana el tráfico es mínimo.

Y no, no hay servicios (baños, cafeterías) en el puente ni en sus accesos inmediatos. Planifica en consecuencia.

Conectando Friburgo desde las alturas

El Pont de la Poya no es simplemente un puente: es el símbolo de una ciudad que eligió su identidad medieval sobre la conveniencia moderna, y que encontró la forma de honrar su tradición de "puentes suspendidos" del siglo XIX con ingeniería del XXI. Cuando lo cruces y mires hacia abajo, verás a los peatones caminando tranquilos por el Puente de Zaehringen, sin un solo coche. Ese silencio recuperado es el verdadero legado del Poya.

Si todavía no has explorado el casco antiguo de Friburgo, esta perspectiva aérea te dará el mapa mental perfecto para entender cómo la ciudad creció en capas sobre el meandro del Sarine. Y si ya conoces sus calles, este puente te regalará el momento de decir "ah, por eso Friburgo está construida así".

Fotografía principal de Jérémy Toma, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

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